Cascada de Gljufrabui”. Nota global: 9,5 / 10

 

🧭 ¿QUÉ ES?

La Cascada de Gljúfrabúi es una de las cascadas más singulares y sorprendentes del sur de Islandia. A diferencia de los grandes saltos de agua abiertos, Gljúfrabúi se encuentra escondida dentro de una estrecha grieta rocosa, lo que convierte su visita en una experiencia casi secreta.

El agua cae desde unos 40 metros de altura en el interior de una cavidad formada por la erosión del río Gljúfurá, creando un espacio cerrado donde la luz entra de forma limitada y el sonido del agua rebota en las paredes. El resultado es una atmósfera intimista, húmeda y muy especial, totalmente distinta a la de otras cascadas islandesas.

Aunque durante años pasó desapercibida, hoy es un atractivo conocido, pero sigue conservando esa sensación de descubrimiento, sobre todo si se visita con poca gente o en momentos de calma.

  

📍 UBICACIÓN/ ¿CÓMO LLEGAR?

La Cascada de Gljúfrabúi se sitúa en el sur de Islandia, muy cerca de la famosa Seljalandsfoss, dentro de la misma área natural.

  • Región: sur de Islandia

  • Distancia desde Reikiavik: aproximadamente 130 km

  • Se encuentra a escasos 200 metros de Seljalandsfoss

🚗 ¿CÓMO LLEGAR? — Cascada de Gljúfrabúi

🚙 En coche

  • Circular por la carretera Ring Road (Ruta 1) en dirección este desde Reikiavik

  • Tomar el desvío señalizado hacia Seljalandsfoss

  • Aparcar en el parking habilitado de Seljalandsfoss

  • Desde allí, caminar hacia el norte siguiendo el acantilado

🚶 Acceso final a pie

  • Caminata muy corta: 5–10 minutos

  • Es necesario entrar en la grieta, cruzando un pequeño arroyo

  • En épocas de mucho caudal, puede ser necesario mojarse los pies o usar calzado impermeable

⚠️ Consejos prácticos

  • Llevar botas impermeables o sandalias de río

  • Proteger la cámara: el interior es muy húmedo

  • Extremar la precaución con las rocas resbaladizas

  • Evitar horas punta si buscas una experiencia más tranquila

 

👣 EXPERIENCIA VIVIDA

Esta cascada fue todo un descubrimiento, es de fácil acceso porque está cerca de la carretera principal pero es  muy espectacular. Tienes que cruzar primero el río unos 100 metros más o menos, según te vas acercando ya vas escuchando el estruendo del agua y cuando llegas al final y miras hacia arriba, ves la caída de agua de 40 metros de la cascada, las paredes de musgo, te envuelve totalmente, es uno de los lugares que más me impresionó de toda Islandia. Muy importante llevar chaleco de agua, botas de agua y ropa para cambiarte porque acabas completamente mojado. Es un lugar turístico pero mi consejo es que vayáis sí o sí a verlo.